El espíritu de un Volkswagen se respira en cada uno de sus productos. Verdaderas obras de arte que han dejado un sello en la industria automotriz y en la vida de sus felices conductores.
Así lo comprendió al pie de la letra Juan Fernando Sandoval quien compró durante su juventud una flamante Kombi en la ciudad de Linares por la suma de 90 mil pesos. Tras disfrutar su vehículo, este emprendedor no tuvo el dinero para repararlo y tomó la determinación de recopilar información sobre su mecánica, diseño y posibles técnicas de restauración. Fue así como nació la primera KombiKamper, una exquisita mezcla entre el utilitario creado por la firma germana el año 50 y una casa rodante totalmente equipada.






Kombikamper sacará a la luz el nuevo proyecto de restauración que desde hace unos meses se ha ido gestando en nuestro taller, con pintura completa exterior e interior este proyecto promete ser unos de los más hermosos que kombikamper ha realizado, sin duda dejara que hablar en las calles de la cuidad donde vaya.











